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Ventanas: consejos

 

Introducción

Hoy en día, en todas las oficinas existen un gran número de ordenadores y de otro tipo de equipos ofimáticos: impresoras, fotocopiadoras, escáneres, faxes, plotters, etc. Los consumos unitarios de cada uno de estos equipos suelen ser relativamente bajos, pero considerados en conjunto, y dado el gran número de horas que están en funcionamiento, supone una parte importante de la factura eléctrica de la organización. Los equipos de oficina pueden ser responsables de más del 20% del gasto eléctrico en algunos edificios de oficinas. A estos equipos hay que sumarles, además, los consumos debidos a otros electrodomésticos también habituales en una oficina, como neveras, microondas, televisores, cafeteras y teteras, etc.

 

Además, no hay que olvidar que estos equipos generan calor con su uso, aumentando la carga térmica en el interior de las instalaciones e influyendo indirectamente en la demanda de energía del aire acondicionado de la oficina. Reducir el consumo de estos equipos puede proporcionar, por lo tanto, importantes beneficios tanto ambientales como económicos para la organización.

 

El consumo de energía de los equipos ofimáticos y del resto de equipos eléctricos de un edificio de oficinas puede reducirse sustancialmente a través de:

 

  • La adquisición de equipos más eficientes, que consumen menos energía y generan menos calor con su funcionamiento.
  • Mejorando el comportamiento de los usuarios de estos equipos.
  • Gestionando eficientemente su consumo energético: configurando los modos de ahorro de energía de los equipos y evitando las pérdidas en stand-by para evitar consumos innecesarios fuera del horario laboral de la oficina.

Consejos específicos para ahorrar energía y emisiones de CO2 en la oficina

    1. Acuérdate apagar tu equipo ofimático (ordenador+monitor) cuando acaba tu jornada laboral.
    2. Apaga la pantalla de tu ordenador cuando te vas durante más de 10 minutos.
    3. Cuando la vida útil de tu ordenador de sobremesa acaba, apuesta por un ordenador portátil. Consume hasta un 80-90%  menos energía.
    4. ¿Has acabado de cargar tú móvil, portátil o tablet? Desenchufa el cargador, porque sigue consumiendo energía, cargando solamente el medio ambiente. Por ejemplo, hasta un 50% de la energía que se consume por los teléfonos móviles, se consume realmente por los cargadores que se dejan enchufados.
    5. Utiliza regletas con interruptor de apagado que agrupan los equipos ofimáticos. Asegúrate de apagar la regleta cuando te vas de la oficina.
    6. No imprimas algo si no es absolutamente necesario, todos los modernos programas de lectura tienen herramientas que nos permiten editar los textos digitalmente y guardarlos con nuestros comentarios y/o cambios.
    7. Al imprimir o fotocopiar documentos, es conveniente acumular los trabajos de impresión (ya que durante el encendido y apagado de estos equipos es cuando más energía se consume), y realizar los trabajos de impresión a doble cara y en calidad de borrador. Además de papel, se ahorra también energía, agua y tóner/tinta.
    8. Al ajustar el brillo de la pantalla a un nivel medio se ahorra entre un 15-20% de energía. Con el brillo a un nivel bajo, fijado así en muchos portátiles por defecto cuando funcionan con la batería, el ahorro llega hasta el 40%